Friday, December 12, 2008
Muy bien dicho, maestro Boltvinik
Saturday, October 25, 2008
La trampa en la reforma energética

Carta de López Obrador al pueblo mexicano
Andrés Manuel López Obrador
Al Pueblo de México.
A todos los defensores del petróleo:
Amigas y amigos:
El día de ayer, en la columna Capitanes, de la sección Negocios del periódico Reforma, bajo la responsabilidad editorial de ese diario, se da a conocer una información que deja al descubierto la gran trampa “escondida” en la reforma petrolera aprobada en el Senado de la República.
El texto es el siguiente:
“PETROLERAS PENDIENTES
“Calladas, pero cabildeando. Así andan las huestes de grandes petroleras, como Shell, Exxon Mobil, Petrobras, Statoil Hydro y hasta Chevron.
“Aunque no han fijado una postura abiertamente, está claro que no descartaron de facto su posible intervención en la producción de hidrocarburos bajo las reglas de la reformita petrolera que ya pasó el Senado.
“La primera tarea que encargaron a su equipo en México está en manos de firmas de abogados locales, agremiados en la Asociación Mexicana de Derecho Energético, que preside Tomás Mueller Gastell.
“Su misión: interpretar los esquemas contractuales que detonarán los cambios realizados a la Ley Reglamentaria del 27 constitucional en el ramo petrolero.
“La segunda tarea está en manos de las áreas de desarrollo de negocios.
“Estas analizan la conveniencia de entrar a las nuevas opciones que dará Pemex, bajo la modalidad legal de contratos de servicio.
“Antes de eso falta un último paso.
“Ahora que las leyes están casi planchadas, sigue el reglamento de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.
“Esta decidirá sobre la asignación de bloques para la exploración y producción de hidrocarburos, el tiempo de adjudicación mediante contratos de servicios y las medidas para la asignación de incentivos económicos.
“Así que las extranjeras no pierden de vista el proceso, pues no descartan que pese a la “reforma chiquita” al final todavía puede salir algún negocio interesante.”
Ante esta evidencia, ¿qué dirán ahora nuestros detractores?; ¿se atreverán a reconocer con honestidad que nos asiste la razón? Digan lo que digan, actúen como actúen, lo cierto es que la verdad, como la esperanza, es una fuerza muy poderosa.
Andrés Manuel López Obrador
Presidente Legítimo de México
Tuesday, October 14, 2008
Educación, privatización y fanatismo
ACE: los que miran hacia el otro lado de la frontera
Luis Hernández Navarro
Martes 14 de octubre de 2008
Quienes promueven la Alianza para la Calidad de la Educación (ACE) ven hacia Estados Unidos. Su mirada no busca recuperar las mejores tradiciones pedagógicas nacionales. Tampoco reflexionar sobre las prácticas educativas exitosas de los países de excelencia académica. No. Su pretensión es otra: quieren copiar la reforma pedagógica impulsada por la administración de George W. Bush y reproducir la experiencia de los cristianos fundamentalistas en la construcción de una base social desde los consejos escolares.Lo hacen a pesar de que la calidad de la educación en el país del Tío Sam dista de ser ejemplar, no obstante sus escuelas de excelencia. Estados Unidos ocupa el lugar número 28 entre 40 naciones en la enseñanza de matemáticas, y se gradúan sólo 75 por ciento de los alumnos que cursan la preparatoria.
En 2001 se aprobó en Washington la legislación Que Ningún Niño se Quede Atrás (No Child Left Behind, NCLB, por sus siglas en inglés), ley federal cuyo objetivo es mejorar la educación de todos los niños y medir la calidad de la educación a través de exámenes estandarizados de opción múltiple, responsabilizando a las escuelas por los resultados escolares; formalmente ofrece más opciones a los padres.
Muchos de los elementos que integran la ley Que Ningún Niño se Quede Atrás están presentes en la ACE, de México. Sea en el espíritu o en la letra, ambos proyectos son almas gemelas. Más aún, el programa educativo mexicano parece, en momentos, copia directa de la de nuestro vecino.
Que Ningún Niño se Quede Atrás ha recibido fuertes críticas de pedagogos, maestros, padres de familia y directivos. Importantes estudios muestran que, más allá de sus declaraciones a favor de la calidad educativa, sus resultados son pobres y limitados, cuando no francamente contraproducentes. (Véase Linda Darling-Hammond, “Evaluating No Chlid Left Behind”, The Nation, 2/5/07.)
Detrás de la ley estadunidense se encuentra la pretensión de subvalorar la educación pública. Los mecanismos de evaluación sesgados que se han utilizado han servido para mostrar que ésta es de pobre calidad. Han dado argumentos a quienes promueven los vales escolares, iniciativa que otorga subsidios para que las familias puedan enviar a sus hijos a escuelas privadas, en detrimento de las públicas. En México, se trata de un anhelado sueño panista; es su versión de la gratuidad de la enseñanza.
Las denuncias sobre las tendencias privatizadoras ocultas en esta legislación provienen no nada más de la izquierda estadunidense, sino del mundo conservador. Por ejemplo, Susan Newman, subecretaria de Educación Primaria y Secundaria durante el primer gobierno de Bush (2000-2004), señaló que importantes funcionarios dentro de esa administración vieron en NCLB un caballo de Troya para impulsar su propia agenda, “una forma de mostrar las fallas de la educación pública y reventarla” desde adentro. La ex subsecretaria asegura que entre los promotores de la ley hay “personas empujando duro a favor de las fuerzas del mercado y la privatización” de la educación (Time, 8/6/08).
Los críticos de Que Ningún Niño se Quede Atrás, al igual que los maestros que en México se oponen a la Alianza, advierten que los instrumentos de evaluación de ambos modelos educativos se concentran en realizar pruebas cuantitativas, más que en proporcionar las herramientas adecuadas para medir la formación y el desempeño académico. Bajo este sistema, los maestros se concentran en que los estudiantes memoricen las respuestas correctas en los exámenes, en lugar de comprender a profundidad los contenidos educativos para ser capaces de aplicarlos creativamente a la hora de enfrentar retos similares que acontecen en la vida cotidiana.
Las naciones de altos niveles educativos privilegian en su currícula el desarrollo del pensamiento crítico y la solución de problemas, usando exámenes que obligan al estudiante a investigar, a resolver desafíos del mundo real y a defender ideas propias de manera oral y escrita. Estos criterios nada tienen que ver con los exámenes de opción múltiple estandarizados.
Por supuesto, alrededor de la capacitación para aprobar las pruebas estandarizadas florecen magníficos negocios privados. Neil Bush, el hermano del presidente de Estados Unidos, montó Bush’s Ignite! Inc, empresa dedicada a esta actividad, que le ha prodigado ganancias millonarias. (BusinessWeek, octubre 16, 2006.).
Pero las semejanzas de la Alianza para la Calidad de la Educación con el modelo conservador estadunidense rebasan el marco estrictamente normativo. La ACE abre a la iniciativa privada y a sus asociaciones civiles un enorme espacio para participar en la gestión de la escuela mediante los consejos escolares, y desde allí crear clientelas políticas. Por eso el entusiasmo de las cámaras patronales con ella.
En Estados Unidos los cristianos fundamentalistas han buscado conquistar los consejos escolares para impulsar sus valores y su moral. Desde allí se han dotado de una base social significativa. La derecha religiosa controla ya 15 por ciento de los consejos escolares de esa nación. Utilizando las posiciones de poder que ocupan en esos consejos, promueven la educación religiosa en las escuelas públicas. Ponen en duda la teoría de la evolución de Charles Darwin. Reivindican el creacionismo (creencia inspirada en dogmas religiosos que sostiene que la Tierra y cada ser vivo son obra de Dios) como una enseñanza igualmente válida a la de cualquier conocimiento científico. Buscan imponer a otros su moral religiosa y su doctrina teológica.
Quienes defienden la Alianza en México viendo hacia el Norte copian una política pública que no mejora la calidad de la educación. Se trata de un modelo para que algunos hagan grandes negocios y la derecha construya desde las escuelas una base social de la que, hasta ahora, carece.
De Nueva Orleans a Xoxocotla
Magisterio, catástrofe y privatización
Por Guadalupe Gómez Quintana
Segunda y última parte
martes 14 de octubre de 2008
México DF, 14 oct 08 (CIMAC).- Golpe tras golpe, el magisterio nacional se resquebraja. Como una nuez, endurecida por años a fuerza de cacicazgos, prebendas y complicidades, se quiebra por fin y deja al descubierto la parte más delicada: las y los maestros que se ven así expuestos al abandono de sus líderes y a la voluntad gubernamental de privatizar la educación.
Es la estrategia del shock, que golpea y debilita, hasta dejar inermes a las y los maestros: por un lado, la presión laboral, la amenaza de la Alianza por la Calidad de la Educación que los dejará sin empleo, o los colocará en desventaja; por el otro, el golpe directo, físico, la represión, "ablandar al contrincante", como en el boxeo.
Tal como lo describe Naomi Klein en su libro La doctrina del shock, publicado en español por la editorial Paidós el año pasado, se deja vulnerable al magisterio para imponer -como lo planearon Milton Friedman, padre del neoliberalismo, y los Chicago boys, gurús de nuestros Calderon's boys—la privatización de la enseñanza.
Así lo hicieron en Nueva Orléans, después del huracán Katrina que devastó la ciudad y así lo prevé también Rosario Ibarra, senadora de la República. Dice la luchadora social: la Alianza por la Calidad de la Educación y el Anteproyecto de Norma Oficial Mexicana del Servicio de Calidad en la Educación Básica Obligatoria, presentado por la dirigencia del SNTE al Gobierno federal, abre la puerta a la intromisión del empresariado en el que se ve como el jugoso mercado de la educación pública.
Y permite a la cúpula gremial y a las tristemente célebres sociedades de padres de familia, advierte Ibarra, insertarse en todos los procesos por los que potencialmente fluya dinero hacia los centros escolares, además de abrir mercados como los centros de capacitación, de certificación, los vouchers educativos (subsidio público a escuelas particulares) y, aquí sí, mercado negro de plazas y exámenes aprobatorios.
DE NUEVO ORLÉANS A MORELOS
Nada nuevo para la historia del neoliberalismo, de acuerdo con lo que propone la economista política y opositora a la globalización Naomi Klein (nacida en 1970, en Canadá). Cuando el viejo Friedman vio que la mayor parte de las escuelas de Nueva Orleáns estaban en ruinas, tres meses después de la inundación, dijo que era "una tragedia", pero también "una oportunidad para emprender una reforma radical del sistema educativo".
Klein describió la estrategia privatizadora de Friedman a la periodista Amy Goodman, conductora programa Democracy Now! (¡Democracia Ahora!), a principios de este año:
La idea radical de Friedman consistía en que, en lugar de gastar una parte de los miles de millones de dólares destinados a la reconstrucción y la mejora del sistema de educación pública de Nueva Orleans, el gobierno entregara cheques escolares a las familias, para que éstas pudieran dirigirse a las escuelas privadas, muchas de las cuales ya obtenían beneficios, y dichas instituciones recibieran subsidios estatales a cambio de aceptar a las y los niños en planteles. Era esencial, dijo entonces Friedman, que este cambio fundamental no fuera un mero parche sino una "reforma permanente".
De inmediato, una red de think tanks y grupos estratégicos de derecha se abalanzaron sobre la propuesta de Friedman y cayeron sobre la ciudad después de la tormenta, dice Naomi. La administración de George W. Bush apoyó sus planes con decenas de millones de dólares con el propósito de convertir las escuelas de Nueva Orleans en "escuelas chárter", es decir, escuelas originalmente creadas y construidas por el Estado que pasarían a ser gestionadas por instituciones privadas según sus propias reglas.
Para Friedman, recuerda Naomi, el mismo concepto de sistema de educación pública apestaba a socialismo, aunque dicho sistema garantizara, por ejemplo, el ingreso de población afroamericana al mismo sistema que la población blanca. La nueva propuesta, consideraran muchas personas no blancas en Estados Unidos es un paso atrás en el camino de los derechos civiles. En suma: la exclusión, el abandono de la educación pública.
Pero Friedman consideraba -en forma tan parecida al discurso del actual Gobierno federal— que las únicas funciones del Estado consiste en la "protección de nuestras libertades, contra los enemigos del exterior y del interior: defender la ley y el orden, garantizar los contratos privados y crear el marco para mercados competitivos". En otras palabras, policía y soldados. Cualquier cosa más allá, incluyendo una educación gratuita e igualitaria, es una interferencia injusta en las leyes del mercado.
Fue así que cuando Nuevo Orléans no salía aún de la tragedia, se subastó el sistema educativo de la ciudad, con precisión y velocidad dignas de un operativo militar. En menos de diecinueve meses, con la mayoría de los ciudadanos pobres aún exiliados de sus hogares, las escuelas públicas de Nueva Orleans fueron sustituidas casi en su totalidad por una red de escuelas chárter de gestión privada, dijo Naomi a Amy Goodman.
Antes del huracán Katrina, recuerda la activista canadiense, la junta estatal se ocupaba de 123 escuelas públicas, después, sólo quedaban 4. Antes de la tormenta, Nueva Orleans contaba con 7 escuelas chárter, y después, 31. Las y los maestros de la ciudad solían enorgullecerse de pertenecer a un sindicato fuerte, quizá tan fuerte como el SNTE.
Tras el desastre, los contratos de las y los maestros quedaron hechos pedazos, y los 4 mil 700 miembros del sindicato fueron despedidos. Algunos de los profesores más jóvenes volvieron a trabajar para las escuelas chárter, con salarios reducidos. La mayoría no recuperaron sus empleos.
Capitalismo de desastre, llama Naomi Klein a esta operación ya probada suficientemente en Nueva Orleans, Irak, China, Rusia, Chile. En suma, ataques organizados contra las instituciones y bienes públicos, siempre después de acontecimientos de carácter catastrófico, declarándolos al mismo tiempo atractivas oportunidades de mercado.
Pero la clave, recomendó Friedman, es actuar con rapidez, para imponer los cambios rápida e irreversiblemente, antes de que la sociedad vuelva en sí, luego del shock, para que no pueda ya dar marcha atrás a los cambios estructurales.
Hoy, esos cambios estructurales en la educación aconsejados por Friedman al dictador Augusto Pinochet en los años 70 obstaculizan cualquier intento de Michelle Bachelet, presidenta de Chile, por hacer frente a la protesta estudiantil de Los Pingüinos, estudiantes que reclaman un sistema público y democrático de educación.
Y en nuestro país, como dice la receta de la Doctrina del shock, primero se debilita la ideología, mediante el desprestigio de la institución, luego se crea el desastre --golpes, abusos sexuales, desprestigio, represión—y se decreta la catástrofe del sistema educativo nacional. Sólo falta la pinza final: utilizar el desastre como excusa para terminar la tarea, para privatizarlo todo...
Sunday, October 12, 2008
La discreta privatización de la educación pública / I
De esto se trata la "Alianza por la Calidad de la Educación"...
La discreta privatización de la educación pública
Por Guntars Catlaks
Un nuevo estudio encargado por la Internacional de la Educación revela que la creciente tendencia a privatizar la educación pública se camufla muchas veces con palabras como “reforma de la educación” o se lleva a cabo discretamente a través de una “modernización”. De ahí el título del estudio: La privatización encubierta en la educación pública.
Los autores de esta investigación son el catedrático Stephen Ball y la Dra. Deborah Youdell, ambos del Instituto de Educación de la Universidad de Londres. En su estudio analizan dos tipos de privatización: una en la que las ideas, técnicas y prácticas del sector privado se importan para que las escuelas sean más parecidas a empresas, y otra en la que la educación pública se abre a la participación del sector privado con ánimo de lucro. El primer tipo de privatización generalmente allana el camino al segundo.
Ambos afectan profundamente al modo de prestar el servicio educativo, de decidir el plan de estudios, de formar al personal docente, de evaluar a los estudiantes y, en realidad, a los valores fundamentales sobre los que se sostiene la educación pública tanto en los países industrializados como en los países en desarrollo.
“Por lo que se deduce del estudio hasta el momento, uno de los problemas más importantes atañe al propio espíritu de la educación”, señaló el secretario general de la IE, Fred van Leeuwen. “Por ponerlo de la forma más clara posible: ¿la educación consiste en brindar a todos los niños y jóvenes la oportunidad de desarrollar todo su potencial como persona y como miembro de la sociedad? ¿O es más bien un producto que se vende a clientes, que desde una edad temprana son considerados consumidores y blancos de la comercialización?
Los docentes y sus sindicatos en todo el mundo defienden firmemente el concepto de educación pública de calidad como derecho fundamental del niño. Por tanto, esta transformación encubierta de la educación pública en un producto que se usa para obtener beneficios privados resulta muy preocupante.
“La Internacional de la Educación encargó la realización de este estudio para arrojar algo de luz sobre la tendencia hacia la privatización. Precisamos una mayor transparencia, necesitamos comprender mejor lo que está sucediendo para poder participar en un debate público sobre el futuro de la educación en nuestras sociedades”, afirmó Van Leeuwen.
Se publicó un informe preliminar para el Congreso Mundial celebrado en Berlín en julio de 2007, que fue presentado por los autores en una sesión temática sobre la privatización.
El Instituto de Investigación de la IE encargó el estudio, y su Red de Investigación se reunió dos veces para abordar asuntos relativos a la privatización y evaluar las conclusiones emergentes. El informe final se presentó el 17 de junio en el Centro Sindical de Londres.
John Bangs, del sindicato británico National Union of Teachers (NUT) y miembro del consejo del Instituto de Investigación de la IE, declaró: “Se trata del primer análisis del impacto global de estas tendencias a la privatización sobre los sistemas de la educación pública”. Bangs hizo referencia al recientemente fallecido secretario general del NUT y señaló: “Steve Sinnott habría estado encantado de ver este informe”.
“Es el primer toque de advertencia de la IE contra el tremendo impacto de los privatizadores en la educación”, afirmó Jerry Bartlett, secretario general de NASUWT y miembro del Consejo Ejecutivo de la IE. “La privatización supone la dejación por parte del Estado de su obligación de prestar un derecho fundamental. Va a ser una herramienta realmente útil para hacernos eco de la desaparición del espíritu del sector público en la educación”.
Stephen Ball dijo que la denominada industria de la educación resulta enormemente rentable. “Los servicios educativos constituyen el sector de exportaciones más importante para el Reino Unido, valorado en 28.000 millones de libras al año aproximadamente”, señaló. “¡Es un auténtico negocio!”
Y en este gran negocio, la clase emergente de los “empresarios educadores” son los que mayores beneficios van a cosechar. Las empresas encargadas de preparar y corregir los exámenes, por ejemplo, son empresas multimillonarias en países que otorgan máxima prioridad a los resultados de los exámenes como forma de medir la calidad de la educación. Según Ball, en el marco de la ley “No Child Left Behind” (“Que ningún niño se quede atrás”), promulgada por el gobierno de George Bush, cada año se realizan 45 millones de exámenes que reportan 517 millones de dólares al sector privado.
Y en el plano internacional, el Banco Mundial también promueve la participación de las empresas privadas en los sistemas de la educación pública. “El Banco Mundial está colocando al sector privado en el centro de su política en los países en desarrollo”, declaró Ball.
Youdell añadió que, en muchos países en desarrollo, las tendencias de privatización muchas veces predominan en los proyectos de educación recién establecidos, en ocasiones financiados por el Banco Mundial o con fondos para ayuda. Como dependen más de la ayuda externa, las naciones en desarrollo son inevitablemente más vulnerables a la privatización en todas sus formas.
Ball advirtió de que en muchos países la privatización ha avanzado tanto que en la actualidad se considera algo inevitable o simplemente “de sentido común”. Asimismo, instó a los educadores a ser escépticos ante las iniciativas privadas y a mirar más allá de los aparentes beneficios inmediatos de, por ejemplo, los recursos de aprendizaje, equipos u ordenadores “gratuitos”.
La consecuencia más insidiosa de la privatización encubierta, según Ball, es la forma en que están cambiando las relaciones entre los docentes, los estudiantes y los padres. Cuando la educación se comercializa, los resultados (incluidos los logros de los alumnos) son considerados productos. De esta manera, los responsables escolares se convierten en gerentes de empresa, los docentes se convierten en técnicos y los estudiantes (según los resultados de sus exámenes) en activo o pasivo de una escuela que compite contra todas sus vecinas.
Ball destacó además que existe una fuerte necesidad de llevar a cabo “auditorías éticas” para evaluar el impacto de la injerencia privada en la educación pública.
Bob Harrris, asesor principal de la IE, agradeció el informe y elogió su potencial como herramienta para que los sindicatos de docentes desarrollen sus estrategias y se resistan a las formas más atroces de privatización.
Harris puso de relieve la necesidad de que los sindicalistas comprendan perfectamente el peligro que suponen para la educación pública (y en realidad para todos los servicios públicos) las presiones de la privatización, y de que actúen enérgicamente para llevar a cabo contrapropuestas.
“El debate no debe ser si las reformas educativas son o no necesarias, sino más bien el tipo de reformas y las condiciones necesarias para tener éxito”, afirmó.
Tomado de "Mundos de la Educación No 27"
Thursday, October 09, 2008
Desmanes de los maestros
Tuesday, October 07, 2008
El milagro educativo finlandés
A propósito de la educación en Finlandia | Educándonos
- La educación escolar y universitaria es gratuita, lo cual implica el resguardo de un derecho esencial de todos los ciudadanos y una valoración del Estado como protector social. Existe homogeneidad en la calidad de los centros escolares. No hay más de 10 escuelas privadas en todo el país, conectadas con las escuelas de los sistemas Waldorf, Montessori o religiosos. Los temas educacionales no son puestos en el debate político entre los partidos.
- La educación no está centrada en rendir pruebas ni exámenes nacionales, se enseña para aprender a ser un miembro responsable de la sociedad, ético y humano, y para dar a sus estudiantes los conocimientos adecuados para enfrentar los cambios del futuro y para seguir aprendiendo toda la vida. Existe un sentido de altruismo y cooperación más que un sentido competitivo.
- Existe descentralización y autonomía para definir el curriculo. Cada 5 años, este se discute y modifica por parte de los propios profesores de una localidad, sobre la base de orientaciones del Estado. Esto implica que todos los profesores definen sus necesidades y participan en la generación de sus planes y programas, a través de un proceso democrático en que se involucra alumnos y apoderados a nivel local municipal.
- La educación es inclusiva para todos y todas. Los postulantes a un centro escolar son admitidos sin exclusión por sus dificultades, tampoco hay separación de sexos. La enseñanza está centrada en el niño. Los padres pueden analizar en conjunto con los profesores el plan de aprendizaje personal de sus hijos.
- Existe una sólida, minuciosa y gratuita formación universitaria de los profesores, (para mí el factor esencial). La profesión docente está bien considerada y valorada socialmente. Un 26% de los egresados del sistema escolar aspiran a ser profesores. Para ingresar a las carreras de pedagogía se hace una rigurosa selección, sólo es admitido cerca del 10% de los postulantes. Lo más relevante en el examen de selección son las características personales y la vocación del postulante a pedagogía. Lo básico de la formación de un profesor es que tiene que aprender a realizar investigación, manejar teorías, adquirir competencias metodológicas y de metacognición, a producir conocimiento a través de resultados de estas indagaciones, transformándose en experto investigador. Al mismo tiempo tienen un 30% de su aprendizaje como práctica, en estudios de casos y resolución de problemas reales. Esto permite que los maestros no sean meros repetidores de conocimientos, sino personas con gran capacidad reflexiva. El constructivismo se practica en detalle. Se les exige un grado de Maestría según los acuerdos de Bologna, para lo cual tienen que hacer una tesis de investigación. Los profesores que quieren tienen acceso directo al Doctorado.
- En el caso de los profesores de la escuela básica, hasta el nivel de 6° grado, están preparados para enseñar con solidez todas las asignaturas del plan de estudios. Durante más de 5 años, deben formarse en lenguaje, matemáticas, ciencias naturales, historia, ética, estética, religión y tecnología, en música y artes, en literatura infantil y drama, en educación física y manualidades, además de adquirir conocimientos de educación especial. Aprender métodos de enseñanza tiene menor importancia que la capacidad de un profesor para reflexionar y tomar decisiones en función de su práctica pedagógica. No existen evaluaciones formales de desempeño de los profesores, se confía en ellos. Los profesores tienen libertad pedagógica, dado que son expertos en sus áreas. Los sueldos están en el rango medio, fluctuantes alrededor de los 2500 dólares mensuales (con todas las consideraciones de contexto económico del país).
- Un día escolar: en la básica entre 8 y 9 horas, los pre-escolares sólo 4 horas (700 horas anuales, 6 orientaciones de contenido diferentes), los mayores 6-7 horas diarias. El número de alumnos por clase: 26 en la básica, 36 en la media. No hay deserción escolar, no hay alumnos repitentes, todo el grupo etáreo pasa de curso y los profesores son 100% responsables de que sus alumnos aprendan. A las 15 horas los profesores terminan su labor, luego desarrollan tareas administrativas, corrigen trabajos y elaboran sus proyectos. Recuerden que según la época, en esas latitudes anochece a las 4 de la tarde.
- Existe un gran sentido de responsabilidad social de la escuela por practicar la cooperación en distintos aspectos de la disciplina escolar. Destaco el esfuerzo especial hacia aquellos alumnos con más dificultades de aprendizaje o adaptación, quienes reciben atención especial dentro de la educación ordinaria, a cargo de equipos formados por alumnos, profesores, sus padres y otros expertos. Es importante destacar que esta responsabilidad se extiende hasta el sistema carcelario finlandés donde se imparte la educación básica a los reclusos.
Wednesday, September 24, 2008
Primero las niñas y los niños
Menores de 14 años, 74% de las víctimas de explotación sexual infantil en México: Inper
